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Erradicación de coca

De OCHA Colombia Wiki

La erradicación de coca es una estrategia controversial promocionada por el gobierno de los Estados Unidos empezando en 1961 como parte de su "guerra contra las drogas" para eliminar el cultivo de coca, una planta con hojas utilizadas tanto por pueblos indígenas pero también en la producción de la cocaína. La estrategia fue adoptada en lugar de campañas tradicionales contra el uso de la droga.[1] Una estrategia prohibicionista se utiliza en las regiones de producción de coca, particularmente en Colombia, a través del Plan Colombia, Perú, y antiguamente Bolivia, adonde fue muy controversial por la cantidad de uso tradicional de la hoja de coca en ese país. Los cultivadores de coca se conoce como cocaleros, y estas personas trabajan legalmente en muchas partes para producción con fines de uso tradicional en Perú, Bolivia y Chile.

Impacto medioambiental

Parcelas de tierra a que han quitado coca por medios mecánicos (quemas o cortes), o medios químicos (herbicidas tales como glifosato), se abandona y causan problemas por erosión durante temporadas de lluvia. Por la demanda alta de coca, después de la eradicación de una parcela, los cocaleros típicamente mueven más hacía la selva, abriendo nuevas tierras para la producción de la coca. Este ciclo de eradicación y nuevos cultivos ha tenido un impacto medioambiental en muchas zonas de producción de coca.

Aspersión aerea de glifosato, que es entre los medios más controversiales de eradicación de coca, ha sido utilizado únicamente en Colombia por la voluntad del gobierno de ese país en cooperar con los Estados Unidos en su estrategía de eradicación, particularmente después de la firma de Plan Colombia en el 2000. El uso de este medio de eradicación también fue suspendida en Colombia a partir del 2015 después de estudios avalados por la OMS que identificó el glifosato como un carcígeno. La aspersión aerea en Colombia tradicionalmente fue llevado a cabo con contratistas como DynCorp, utilizando aviones y helicopteros. La aspersión aerea ha sido criticado por su falta de precisión y la posibilidad de error humano cuando cae glifosato sobre cultivos lícitos y hogares. Durante las aspersiones, Ecuador exigió que aspersión aerea no sea llevado a cabo entre 10km de su frontera por alegaciones de enfermedades por personas viviendo en su frontera.

Además, los EE.UU. fue involucrado en el desarrollo de un hongo, Fusarium oxysporum para eradicar la coca.[2][3] En el 2000, el Congreso Estadounidense aprobó el uso de este hongo como un agente de control biológico contra la coca en Colombia, junto con otro hongo para matar amapola en Afganistán, pero estos planes luego fueron cancelados por el Presidente Clinton, por preocupaciones de la percepción del mundo sobre el uso de estos medios como un tipo de guerra biológica. Los paises andinos tienen prohibido el uso de estos hongos.

Impacto socioeconómico

El USAID además ha promocionado una política de sustitución de cultivos, reemplazando cultivos de coca con café, bananos, piña, y otros cultivos tropicales. Sin embargo, muchas áreas remotas faltan una infraestructura adecuada para enviar productos al mercado a tiempo y con precios alcanzables. El precio de coca ha seguido alto y en muchos casos sigue siendo más atractivo a granjeros. Otros granjeros han transicionado a cultivos alternativos.

Temas geopolíticas

Muchas críticas de la política de eradicación han declarado que creen que el objetivo real del gobierno estadounidense es restringir el flujo de ingresos a guerrilleros como las FARC, que se han financiado con este negocio, más que pelear contra la droga misma. La DEA entre otros han estado en conflicto con cocaleros en la región, particularmente en la zona de Chapare de Bolivia.[4]

Referencias

  1. Plantilla:Cite book
  2. Vicious Circle: The Chemical and Biological 'War on Drugs' report by the Transnational Institute (TNI), March 2001
  3. The Re-emergence of the Biological War on Drugs, TNI Drug Policy Briefing 7, May 2004
  4. Bolivia: Human Rights Violations and the War on Drugs, Human Rights Watch Vol. 7, No. 8 (B), July 1995]

Enlaces Externas